RECONOCER LA MATERNIDAD COMO MOTOR DE LIDERAZGO Y TRANSFORMACIÓN

En la industria de la construcción, donde las mujeres todavía somos minoría, la maternidad sigue siendo percibida como una pausa o un freno en la carrera profesional. Esta mirada es injusta. Limita la visibilidad de capacidades que la maternidad potencia: liderazgo, resiliencia, organización y visión a largo plazo. Reconocerla como una etapa que enriquece la trayectoria profesional es un cambio cultural urgente.

Chile enfrenta una de las tasas de natalidad más bajas de su historia. La Tasa Global de Fecundidad alcanzó 1,16 hijos por mujer en 2023, un 53,7 % inferior a 1992 y muy por debajo del nivel de reemplazo generacional de 2,1 hijos (INE). Esta cifra refleja los desafíos que enfrentan las mujeres al compatibilizar maternidad y trabajo, especialmente en sectores predominantemente masculinos, como la construcción.

Actualmente, la participación femenina en la industria de la construcción en Chile es apenas del 8,6 % (Estudio FEN 2025). La representación de mujeres en cargos directivos sigue siendo mínima. Persisten barreras que dificultan la conciliación de la vida laboral y familiar, como la falta de infraestructura básica para la maternidad (salas de lactancia, salas cuna) y la escasa flexibilidad laboral.

La brecha salarial sigue profundizándose en los años clave para la maternidad. A nivel nacional, entre los 30 y 45 años, la diferencia promedio alcanza el 26,7 %, y en mayores de 45 años llega al 42,3 % (Trendtic)- En construcción, esta desigualdad puede ser aún mayor, dada la concentración histórica de hombres en puestos de liderazgo y tareas técnicas. Además, las mujeres dedican más de 2 horas diarias adicionales al trabajo no remunerado en el hogar (INE)

Algunos avances ya existen. El Ministerio de Obras Públicas (MOP) implementa políticas de género que buscan integrar a mujeres en obras y servicios técnicos. La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) promueve prácticas inclusivas que fortalecen la igualdad salarial y la participación femenina. Estos ejemplos muestran que es posible construir un entorno más equitativo, aunque aún queda camino por recorrer.

Si queremos industrias fuertes, innovadoras y sostenibles, debemos reconocer a las mujeres en toda su dimensión. La maternidad no es un obstáculo: es una fuerza que impulsa el liderazgo, la experiencia y la transformación en todos los rubros, no sólo en construcción.

Es momento de reconocer la maternidad como fuerza transformadora. ¿Qué políticas públicas y privadas serían necesarias para que mujeres y madres puedan liderar sin barreras? Comparte tus ideas y experiencias.

La transformación de la construcción comienza con nuestra conversación.

Patricia Veloz Torres

Constructora Civil – PUC

Master in Interdiciplinary and Innovative

Engineering – UPC

Consejera Ella en Obra

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